¡ Toda la solidaridad con las y los mineros en lucha !

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Los mineros de Chuquicamata estuvieron en paro contra los despidos. Los de La Escondida rechazaron la última oferta de la empresa. Y mineros de El Teniente, que forman parte de la Confederación Obrera, están realizando asambleas por mejoras al Acuerdo Marco y problemas de contaminación que traen las faenas, discuten un eventual Paro.

 

Los mineros de La Escondida están siendo amenazados con pérdidas de beneficios si hacen efectiva la huelga; los mineros de la división Andina de Codelco, del sindicato Suplant están evaluando la huelga porque en su negociación colectiva tienen menos derechos; los mineros de Chuquicamata estuvieron en Paro contra los despidos y a través de sus medios solidarizaron con otros trabajadores despedidos además de apoyar la causa contra el Estatuto Joven.

Luchas obreras en un contexto de ataques del Gobierno y empresarios

Solo un día de huelga de los obreros de Chuquicamata implicó pérdidas de 4 millones de dólares para Codelco. Si La Escondida hace efectiva su huelga, el crecimiento de los empresarios bajaría de 3.8% al 3.3%.  La preocupación del empresariado y este impacto en la economía demuestra algo evidente: quien genera la riqueza del país no son los empresarios y sus inversiones, sino la fuerza de trabajo de las y los obreros.

 

Un ascenso obrero que asusta al empresariado y su gobierno

La única respuesta de las autoridades son comisiones y mesas de diálogo, con el objetivo de dilatar los procesos hasta desgastar el ánimo de lucha de los y las obreros. Por ejemplo, frente al caso de la contaminación en El Teniente, fueron de la comisión de minería de la cámara de diputados, con miembros de partidos de Gobierno y  la ex Nueva Mayoría, pero nada resolvieron. Mucho menos han respondido los gobiernos de turno.

Para seguir la lucha necesitamos dirigentes sindicales democráticos, honestos y luchadores

Pese al alto grado de organización de los obreros de Chuquicamata desde la base, la Federación de Trabajadores del Cobre (FTC) no apoyó su lucha. Luego de la salida de Raimundo Espinoza -quien a su vez era y es parte del directorio de Codelco-, asumió Juan Olguín como Presidente de la FTC, un defensor de proyectos que afectan gravemente a las comunidades y naturaleza.

Frente a esta burocracia pro-empresas, los sindicatos de Chuquicamata están en conversaciones con sindicatos de Minera Escondida y otros, para proyectar un referente que logre juntar a la minería estatal y privada. Esto sería un avance gigantesco en la organización de los trabajadores, pues saldrían del amarre de los sindicatos pro-empresa.

Debemos sacar a los dirigentes que están en el cargo por los privilegios y que solo buscan dialogar eternamente con la patronal sin preocuparse de los obreros. Necesitamos dirigentes honestos, luchadores, que impulsen la democracia obrera, y que tengan cargos revocables.

Por la unidad de la lucha de los mineros: contratistas y de planta en una sola fuerza

Codelco se jacta de ser la estatal, pero la mayoría de sus divisiones están entregadas a las empresas privadas. Los subcontratados somos tratados como trabajadores de segunda categoría. Al gobierno, a la patronal y a la burocracia sindical les conviene mantenernos divididos entre directos y subcontratados. Pero esa división a los mineros no nos conviene, nuestra única identidad es como clase trabajadora. Los mineros de planta deben combatir las actitudes discriminadoras y luchar en conjunto con los contratistas por el fin al subcontrato, ¡TODOS/AS los mineros/as a PLANTA!.

Nuestra lucha también debe ser contra los ataques de Piñera

Debemos sumar a nuestras demandas el rechazo al estatuto joven y a todos los despidos.  La única forma de enfrentar en conjunto esos ataques es con un gran Paro Nacional, y los sectores obreros somos claves para esa tarea. ¡Enfrentemos los ataques de Piñera y del parlamento con lucha!

Por la renacionalización del cobre con control de las/los trabajadores

Los problemas de la estabilidad laboral, la contaminación y varios otros no serán resueltos si la minería continúa en manos de empresarios, ellos prefieren sus ganancias ante la calidad de vida de las y los trabajadores. La única forma de garantizar nuestros derechos es que renacionalicemos el cobre y nuestros recursos naturales bajo control obrero. No es imposible, hay ejemplos cercanos como el caso de los mineros bolivianos de Huanuni, quienes gracias a una incansable lucha tienen la mina estatizada bajo su control. ¡Nuestra lucha debe apuntar a seguir el ejemplo de los mineros bolivianos!

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