Julián Alcayaga es economista y fue uno de los fundadores del Comité de Defensa y Recuperación del Cobre. Fue militante del Partido Socialista y ha sido una de las principales voces en defensa de la nacionalización de la gran minería del cobre en las últimas décadas.

Julián, en primer lugar, queremos agradecerle por concedernos esta entrevista. Ud. ha sido uno de los principales promotores de la Iniciativa Popular de Norma por la Nacionalización de las empresas de la Gran Minería del Cobre, litio y oro. Esta Iniciativa es fruto de una lucha de muchas décadas del pueblo chileno y Ud. ha sido parte importante de esa lucha. ¿Nos podría contar un poco sobre su trayectoria y desde cuándo tomó el tema de la nacionalización como una de sus principales banderas?

Después de casi 3 años de cárcel y 14 de exilio, volví a Chile en 1990, y como militante socialista apoyaba incondicionalmente al gobierno de la Concertación, hasta 1993, cuando por casualidad descubrí que Minera La Disputada de Las Condes (hoy Anglo American Sur) no pagaba impuestos, y con mayor razón las demás mineras, y como nadie en el PS ni en el gobierno daba una respuesta a esa irregularidad, comencé a investigar a las empresas mineras extranjeras, y desde esa fecha no he parado.

Desde el año 1994, con Orlando Caputo y otros economistas e ingenieros comenzamos a criticar la excesiva inversión y sobreproducción de cobre por parte de mineras extranjeras, porque destruía el precio del cobre, y que efectivamente es lo que ocurrió hasta el año 2003, pero en ese tiempo no planteábamos la nacionalización, porque los medios, el gobierno y los políticos en general, e incluso nuestro pueblo veían a la inversión extranjera como algo muy beneficioso para el país.

Pero a medida que fuimos informando con nuestros escasos medios, que las mineras extranjeras no pagaban impuestos y no generaban beneficios al país, y que además, contaminaban en forma muy importante, desde hace unos 20 años comenzamos ya a levantar el tema de la nacionalización

¿Cuál es la importancia de la lucha por la nacionalización del cobre y demás bienes minerales? ¿Esta lucha se mantiene actual o es algo del pasado, como dicen algunos “analistas” en los medios de comunicación?

En 1982-83, el Presidente Mitterand de Francia nacionalizó bancos, compañías de seguro, empresa siderúrgicas, químicas, etc. Hace muy pocos años, en América Latina se han efectuado nacionalizaciones en Bolivia, Venezuela, Ecuador y en Argentina la Presidenta Cristina Fernández nacionalizó el petróleo, Aerolíneas Argentina e incluso las AFP, no es entonces una lucha del pasado, se ha observado en este siglo XXI. No es un tema del pasado, eso es solo propaganda de las transnacionales que pagan jugosamente a los analistas que publicitan eso en medios también comprados por las transnacionales. En Chile, la nacionalización de las empresas de la gran minería del cobre, del lito y del oro, es una absoluta necesidad económica, social y medioambiental, de lucha contra el cambio climático.

¿Cuál es la relación entre la nacionalización del cobre y las principales demandas que aparecieron en las calles después del 18 de octubre, como la educación y salud públicas, el fin de las AFPs, mejores sueldos, recuperación del agua, etc.?

La razón principal para renacionalizar nuestro cobre, está dada por la fabulosa dimensión de esta riqueza, puesto que en Chile se encuentra cerca del 40 % de las reservas mundiales de cobre, metal que tiene un valor estratégico y económico de extrema importancia para la humanidad. En efecto, la humanidad no puede vivir sin la electricidad, y la electricidad solo se puede distribuir por cables de cobre, lo que quiere decir que la humanidad no puede prescindir del cobre, y el 40 % de ese cobre es chileno, esa es la colosal magnitud de esa riqueza. No es admisible que una tal extraordinaria riqueza quede en manos de empresas extranjeras que poco o nada aportan al país.

Estas cifras, hablan por sí solas. La Nacionalización de esta colosal riqueza, puede permitir la solución de todos nuestros problemas sociales y alcanzar el nivel de un país desarrollado. Es tanta la plata que hay en el cobre, que las mineras extranjeras logran acallar a moros y cristianos.

Es común leer o escuchar, en los grandes medios de comunicación, la opinión de que el cobre ya no es tan importante para Chile, debido a la diversificación de la matriz productiva y de las exportaciones del país en las últimas décadas, ¿esto es así?

Un solo producto, el cobre, a pesar de la evasión y falta de fiscalización, representa alrededor del 50% de las exportaciones chilenas. El cobre, un solo producto, es igual a todo el resto de las exportaciones de nuestro país. Y el peso del cobre en las exportaciones podría aumentar aún más en el futuro, puesto que su precio debería continuar aumentando, gracias a la electromovilidad.

Hoy Chile exporta principalmente concentrados de cobre. ¿Qué son los concentrados de cobre? ¿Qué implicancias tiene esto para el país?

El mineral que sale del yacimiento debe ser chancado o triturado, para reducirlo en tamaño, hasta que pasa a un molino de bolas que reduce el mineral hasta transformarlo en polvo. Ese polvo pasa a celdas de flotación, donde por un proceso de filtrado, se separa la parte que contiene el cobre, el oro y otros metales, y la mayor parte pasa a los relaves, que van a los tranques de relaves. La parte que contiene el cobre y otros metales es el concentrado, que, a la vez, a lo menos en dos tercios también es solo piedra molida o material estéril. Este es el concentrado que se exporta desde Chile principalmente a China y Japón.

La proporción de cobre sin fundir y refinar en Chile, es decir concentrados, a partir de los años 90 ha aumentado desproporcionadamente, pasando de menos de10% en 1990 a más de 50 % en la actualidad, y pasará a más del 70% en los próximos 10 años, a lo menos esa es la proyección de las actuales grandes mineras, con un tremendo daño para nuestra economía y el medio ambiente.

Al enviar nuestro cobre al extranjero, hasta un 50%, como concentrado, perdiendo mano de obra chilena, entregando nuestro cobre por un menor valor e incorporando gratuitamente en los concentrados, los valiosos subproductos contenidos, como el oro, la plata, el molibdeno, el azufre y otros 37 metales valiosos, por los cuales nuestro país no recibe nada, además de contribuir en forma muy importante al calentamiento global, puesto que los concentrados contienen más de dos tercios de estéril, piedra molida sin ningún valor económico y social, por lo cual de los mil barcos que transportan anualmente el concentrado, cerca de 700 están quemando petróleo y emitiendo CO2 a la atmósfera, sin haber ninguna necesidad de hacerlo. .

¿Cuál es la situación del litio hoy? ¿El litio tiene la misma importancia del cobre?

En la actualidad el valor del litio exportado representa 40 veces menos que el cobre. Es explotado actualmente solo por 2 empresas, Soquimich y Albemarle, y las dos en el Salar de Atacama.

Cuando hablamos de nacionalizar las empresas de la gran minería, hay un tema que inmediatamente salta al debate. ¿Hay que pagarles indemnizaciones? ¿De cuánto estamos hablando? ¿Esto no llevaría a la quiebra del Estado chileno?

En vista que la actual Constitución y se supone que la nueva también lo hará, todas las minas son de dominio exclusivo, absoluto, inalienable e imprescriptible del Estado, por la Nacionalización de los yacimientos nada se debe pagar o indemnizar. La indemnización concierne a las instalaciones o inversiones de las mineras, al valor libro, es decir descontando depreciaciones, amortizaciones, e incluso ganancias extraordinarias.

¿Cuál es el costo de esta nacionalización? Dejemos que de ello nos hable el Doctor en Economía y profesor de la Universidad de Cambridge, el chileno José Gabriel Palma, en una entrevista en la Radio de la Universidad d Chile, donde sostiene: “los últimos cálculos que existen es que ese stock de capital hoy día son, más o menos, 31 mil millones de dólares. Usted me dirá ‘esa es mucha plata’ pero claro hay que acordarse que las ganancias de las mineras el año pasado fueron 27 mil millones de dólares, o sea, con un año de producción habría el 90% de los recursos para pagar el total de la renacionalización del cobre”.

¿Y qué pasa con los Tratados de Libre Comercio firmados por Chile? ¿Podemos expropiar o nacionalizar las empresas mineras sin que nos castiguen internacionalmente?

Los TLC de Chile con EEUU, Canadá o Australia, respecto de la nacionalización dicen más o menos lo mismo:

Articulo 10.9: Expropiación e indemnización

1. Ninguna Parte expropiará ni nacionalizará una inversión cubierta, sea directa o indirectamente mediante medidas equivalentes a la expropiación o nacionalización («expropiación») salvo que sea:

(a) por causa de utilidad pública ;

(b) de una manera no discriminatoria;

(c) mediante el pago pronto, adecuado y efectivo de la indemnización, de acuerdo con los párrafos 2 a 4; y

(d) con apego al principio de debido proceso y al artículo 10.4(1) a (3).

Esto quiere decir que los TLC permiten expropiar o nacionalizar, si es por utilidad pública y de una manera no discriminatoria, principios que se cumplen en la iniciativa popular 5602, que presentamos a la Convención Constitucional, para la Nacionalización de las empresas de la gran minería del cobre, del litio y del oro.

Muchas comunidades y grupos ecologistas son críticos a la Gran Minería, porque dicen que la minería es “extractivista”. Esa crítica no se restringe solamente a la minería privada, sino también a Codelco. Entonces, ¿Qué diferencia hace nacionalizar el cobre en relación al impacto medioambiental y social que genera la Gran Minería? Uds también plantean que el cobre debería ser refinado en Chile, pero todos sabemos que las refinerías causan un gran daño medioambiental y social. Entonces, ¿por qué defienden construir más fundiciones y refinerías?

En un informe de Cochilco, de 2020, titulado Proyección de la producción esperada de cobre en Chile 2018 – 2029 se sostiene:

“El peak productivo se alcanzará el 2025 con 7,25 millones de toneladas de cobre. La producción de concentrados sin refinar en nuestro país irá aumentando desde el 64,5% actual (2017) de participación en la producción total de concentrados a un 74,1% hacia 2029, pasando de exportar en torno a las 9,27 millones de toneladas métricas secas de concentrados, a aproximadamente 16,6 millones de toneladas métricas secas de concentrado”.

Aumentar la producción de concentrados, ya no es minería, sino puro extractivismo. Para hacer ese aumento de la producción, las empresas ya tienen contratos de inversión con el Estado, pero, ya no es posible impedir esa inversión programada y autorizada, so pena de ser llevados a Tribunales arbitrales internacionales. Tampoco el Estado chileno puede obligar a las mineras extranjeras, a fundir y refinar el cobre en Chile, porque el artículo 10 de los TLC con EEUU, Canadá o Australia (Requisitos de desempeño), disponen:

“Ninguna Parte podrá imponer ni hacer cumplir cualquiera de los siguientes requisitos o hacer cumplir ninguna obligación o compromiso, en relación con el establecimiento, adquisición, expansión, administración, conducción, operación o venta o cualquier otra forma de disposición de una inversión de un inversionista de una Parte o de un país que no sea Parte en su territorio para:

(a) exportar un determinado nivel o porcentaje de mercancías o servicios;

(b) alcanzar un determinado grado o porcentaje de contenido nacional”;

En consecuencia, Chile no puede imponerle a las mineras extranjeras ninguna obligación, por ejemplo, de no exportar cobre en forma de concentrados, y tampoco existe alguna posibilidad de impedir que las mineras extranjeras seguir invirtiendo en nuestra minería, es decir, no existe ninguna manera de parar el extractivismo de las mineras extranjeras, pero, si esas empresas son nacionalizadas, si se podrá detener el aumento de la producción y de fundir y refinar todos los concentrados de cobre en Chile.

La norma que Ud. suscribe también plantea que los directorios de las futuras empresas nacionalizadas deben ser compuestos por representantes del Gobierno, trabajadores de la minería, comunidades e intelectuales. ¿Cuál es la importancia de esto?

En Codelco ha habido millonarias malversaciones. Al incluir representante de los trabajadores, de comunidades e intelectuales, esta diversidad disminuye considerablemente la posibilidad de malversación, y, además, porque ello constituye una real democratización de la administración de las nuevas empresas nacionalizadas.

¿Ud. cree que esta Norma será aprobada en la Convención Constitucional?

El escollo más importante estaría en el pleno de la Convención Constitucional, donde debe ser aprobada por los dos tercios. Para lograr ese quórum vamos a trabajar en diferentes actividades, con este objetivo. Creemos que los convencionales que pertenecen al Colectivo Socialista y al Partido Comunista, deberían apoyar esta iniciativa por la Nacionalización, por haber sido estos partidos parte fundamental del gobierno del presidente Salvador Allende, que, en 1971, nacionalizó la gran minería del cobre, aprobada por la unanimidad del Congreso nacional, es decir por la izquierda, el centro y la derecha.

Muchos dicen que la nacionalización del cobre fue uno de los motivos que llevó a Estados Unidos y a los militares a realizar el golpe militar contra Allende, ¿eso es así? ¿Corremos este riesgo hoy?

Los EEUU planificaron el golpe de Estado, aún antes que asumiera el presidente Allende, recordemos que con este objetivo asesinaron al General René Schneider, comandante en jefe del Ejército, y después financiaron toda la oposición al gobierno popular. El golpe militar fue planificado y organizado por los EEUU mucho antes que se nacionalizara el cobre.

Pero también es evidente que una de las razones por las cuales se dio el golpe de Estado, fue la nacionalización de las empresas de la gran minería, que eran todas estadounidenses, y que no fueron indemnizadas. Por ello después del golpe, fueron inmediatas las presiones de las empresas que habían sido nacionalizadas, así como del gobierno de los EEUU y de la derecha chilena, tanto económica como política, para volver a privatizar las empresas que habían sido nacionalizadas por el presidente Allende. Con este objetivo, en julio de 1975, el Ministro de Hacienda de la época, Fernando Léniz, presentó a la Junta Militar un proyecto de ley para privatizar las empresas nacionalizadas. La Junta Militar, y en particular el Almirante Merino, se opusieron terminantemente a la privatización. ¿Por qué razón? Seguramente porque la jerarquía militar, que ya había tomado la decisión de quedarse por muchos años en el poder, se dio cuenta que las empresas nacionalizadas aportarían cuantiosos recursos al Presupuesto Nacional, y además, que era tal la inmensidad de la riqueza que significaba el cobre, que ello repercutía directamente en la soberanía y la seguridad nacional

Hoy las empresas mineras en general no son de EEUU, sino de varios países, y además, ya no existe la guerra fría entre los EEUU y la URSS, además, como lo dijimos anteriormente, en varios países de A.L. se ha nacionalizados empresas extranjeras, y no ha habido golpe militar, salvo en Bolivia, pero duró muy poco. Si bien es cierto que un golpe militar no se descarta, pero en la actualidad, la posibilidad de un golpe militar es más bien una invención de las transnacionales mineras, para tratar de frenar la lucha por la nacionalización.

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