El domingo 17 iremos nuevamente a votar. En los últimos cuatro años hemos perdido la cuenta de cuántas veces fuimos a las urnas. Fueron 2 plebiscitos, elecciones para convencionales constituyentes, consejeros constituyentes, alcaldes, concejales, gobernadores, presidente, diputados, senadores, etc. Ahora votamos una vez más, sobre la nueva propuesta de Constitución. Independientemente de lo que pase este domingo, la mayoría de los trabajadores sabemos que muy poco cambiará, como muy poco ha cambiado después de las últimas 10 elecciones.

Por otro lado, los problemas que llevaron a que millones de personas saliéramos a las calles en el 2019 siguen iguales o peores. El desempleo ha aumentado; la situación de la salud sigue caótica; la crisis de la educación se ha profundizado; la inflación en los 2 últimos años ha corroído el sueldo de las familias trabajadoras y las enfermedades asociadas al trabajo han aumentado de manera exponencial. Junto con eso, también ha aumentado la violencia e inseguridad en las grandes ciudades.

Analicemos de manera más pormenorizada algunos de estos problemas.

Los despidos y cierre de empresas

En los últimos meses se han producido importantes despidos y cierres de empresas. En el comercio, sector que más emplea en el país, se han perdido miles de puestos laborales. Solo en algunas de las grandes tiendas (ABCDin, Tricot, Ripley, La Polar y Falabella) fueron despedidos más de 5000 trabajadores, con destaque para Falabella, que viene pasando por una grave crisis y ya despidió a más de 3000 trabajadores en Chile.1

La situación en el sector de la construcción, por ejemplo, es aún más dramática. Muchos economistas burgueses hablan de “la peor crisis en décadas”. La crisis tiene características típicas del capitalismo: sobran viviendas construidas, pero no hay quiénes las compren. Se calcula que hoy existen entre 20 y 25 mil viviendas ya construidas o por terminarse que no tienen compradores.2 Esto porque los créditos para comprar una vivienda, combinados a la baja remuneración de los trabajadores, impiden que la mayoría de la clase trabajadora tenga acceso a una vivienda propia. Así, están disminuyendo las inversiones para nuevos proyectos y muchas empresas del sector se están yendo a quiebra. Para el 2024 se estima una baja de hasta 300 mil puestos de trabajo, una cifra increíble que tendrá enorme impacto en la situación de la clase trabajadora. Esto se produce en una situación donde el déficit de vivienda en el país ha aumentado exponencialmente, con más de 640 mil familias sin tener donde vivir o viviendo en condiciones muy precarias.3

Por otro lado, en el sector industrial también hay graves noticias. En los últimos meses varias empresas nacionales han anunciado la intención de cerrar sus puertas. En varios casos, los cierres tienen relación con la imposibilidad de esas empresas de competir con productos importados, principalmente de China. Este es el caso de la emblemática Siderúrgica de Huachipato, que puede cerrar sus puertas en los próximos meses. El presidente del sindicato explica que la desaceleración de la economía China hace que este país exporte a precios muy bajos productos que antes consumía en su mercado interno. Así, el acero chino entra al mercado chileno sin ningún control, compitiendo de manera “desleal” con el producto nacional.4 El posible cierre de Huachipato dejaría a más de 20 mil familias, que dependen directa o indirectamente de la industria, en una situación muy difícil y generaría un enorme impacto en una región con altos índices de desempleo. Otro problema es que el cierre de Huachipato aumentaría la dependencia del país con relación a productos estratégicos producidos en potencias capitalistas como China y Estados Unidos y profundizaría el carácter semicolonial de la economía chilena, dependiente de la exportación de materias primas como el cobre, privatizado durante los gobiernos de la Concertación. Los trabajadores de la siderúrgica denuncian que el gobierno no ha tomado ninguna medida para la protección de la industria.5

Situación muy similar pasa con otras empresas, que ya cerraron sus plantas. Es el caso de la cementera Polpaico, que cerró dos plantas recientemente, y también de la fábrica de muebles de Temuco Magasa.

El gobierno de Gabriel Boric, que prometió en su campaña proteger la industria nacional, hoy se olvida completamente de sus promesas y mantiene la apertura total de la economía, sin ninguna medida que permita enfrentar la colonización del país. El aumento del desempleo, la informalidad laboral, los despidos masivos y cierres de empresas, significarán una situación aún más dramática para la clase trabajadora, en un país donde prácticamente todo está privatizado y el costo de vida es altísimo.

Estos despidos van de la mano a las crecientes tasas de informalidad y al empleo con cada vez más bajos salarios, actuando de conjunto como una tendencia general a la precarización e intensificación de la explotación de la clase trabajadora en el país. Según los propios registros oficiales, la informalidad llegaría a un 27% (INE, Marzo 2023). Quienes consiguen empleo son trabajadores sin ninguna clase de derechos ni seguridad social. Por tanto, no es solo un problema de conseguir empleo, sino como responde la patronal a la tendencia general del capitalismo chileno de dar empleo precario por debajo de la línea de la pobreza.

Los problemas sociales se agravan

Además del problema del empleo, central para la vida de las y los trabajadores, gran parte de los problemas sociales se han visto agravados en los últimos meses. La crisis de la educación pública se mantiene. La expresión más fuerte recientemente ha sido en la región del Atacama, donde la comunidad educativa estuvo en paro durante 83 días debido a la precariedad de las condiciones laborales. Los trabajadores denuncian las malas condiciones de los colegios; salas pequeñas y con muchos alumnos, plagas de ratones y un largo etc.6 En Santiago y otras ciudades la situación no es muy distinta, lo que lleva a las paralizaciones frecuentes de los colegios.

En la salud la situación también es trágica. Las filas de pacientes esperando atención médica y quirúrgica en la salud pública vienen en aumento, mientras el gobierno despide a miles de trabajadores que habían sido contratados durante la pandemia, empeorando aún más la calidad del servicio público. Por otro lado, la negativa de las Isapres en devolver el dinero que ha robado a sus usuarios en los últimos años ha generado una enorme crisis en el sector privado de salud, que amenaza con dejar a millones de personas sin atención médica.7 Es muy probable que el gobierno termine salvando las aseguradoras privadas de salud, dejándolas impunes después de literalmente robar dinero de sus afiliados.

En relación a la vivienda, como ya escribimos anteriormente, no solo no se visualiza la solución del déficit habitacional, como hoy existe una fuerte persecución a los que luchan por el derecho a la vivienda, con desalojos de campamentos y viviendas ocupadas.

Boric, Partido Comunista y la derecha juntos contra el pueblo

Pasados ya casi 2 años del inicio del gobierno de Gabriel Boric, podemos ver que muchas de las cosas que escribimos fueron confirmadas por la realidad.8 Boric, junto con la Concertación y el Partido Comunista, dirigen el país para mantener los negocios de las familias más ricas. Sus tímidas propuestas de reformas (principalmente la tributaria y la de pensiones) no han salido del papel y el gobierno ya abandonó cualquier idea de cobrar más impuestos a los ricos o acabar con el negocio de las AFPs. Por otro lado, los anuncios macroeconómicos del gobierno van en el sentido de profundizar el saqueo del país, como el Plan Nacional del Litio, que entregará el litio a grandes transnacionales.

Esto es así porque el principal objetivo del gobierno de Gabriel Boric nunca ha sido hacer reformas estructurales en el país. Su principal «misión” era canalizar, junto con la fallida Convención Constitucional, el descontento social hacia la democracia burguesa, haciendo reformas en la medida de lo posible. Boric fue aceptado por los grandes empresarios (que controlan su gobierno a través de los política de la ex Concertación) para sepultar el 18 de octubre. Para hacer esto, el gobierno ha utilizado dos estrategias permanentes: 1) criminalizar las formas de lucha social más radicalizadas; 2) cooptar a las direcciones del movimiento sindical y social.

Para mantener el saqueo del país y contener el descontento social, el gobierno ha aumentado la represión y la criminalización de la lucha social, siguiendo la agenda impuesta por los partidos de derecha. El gobierno de Boric utiliza un problema real –el aumento de la violencia y del narcotráfico- para fortalecer el aparato represor del Estado. El real objetivo de la derecha y del gobierno de Boric no es combatir el narcotráfico o acabar con la delincuencia. Su real objetivo es fortalecer las policías y las Fuerzas Armadas para reprimir el descontento social que seguirá expresándose y puede incluso, en algún momento, generar otro estallido social. Veamos algunos ejemplos. La Ley Naín-Retamal, aprobada por el gobierno con apoyo de sectores de la derecha, está garantizando la impunidad a los policías involucrados en asesinatos y crímenes cometidos durante el estallido revolucionario. Otro ejemplo es la militarización de la Araucanía, con la renovación permanente del Estado de excepción, con apoyo incluso del Partido Comunista, para proteger la propiedad de las grandes empresas forestales y de los latifundistas. Un tercer ejemplo es la Ley Anti-tomas, recientemente aprobada por el Congreso con apoyo hasta de la ultraderecha republicana. Esta Ley tiene como objetivo criminalizar las tomas de tierras por el Pueblo Mapuche y por los movimientos de pobladores, además de posibilitar la criminalización de paros y huelgas con ocupación de los lugares de trabajo o estudio. Otro ejemplo es la ley de Infraestructura crítica, aprobada en febrero de 2023,9 que permite al gobierno utilizar las Fuerzas Armadas para “proteger” infraestructuras “críticas” como instalaciones de gas, energía eléctrica, agua, plantas productivas en general, carreteras, metros, puertos, servicios de utilidad pública como salud, etc. El principal objetivo de esta ley es autorizar la utilización de las FFAA contra el movimiento de trabajadores en eventuales huelgas que paralicen la producción, corten rutas, etc. En resumen, estas leyes y medidas no sirven para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y la delincuencia común. Sirven para criminalizar la lucha social.

Mientras el Partido Comunista y los dirigentes del Frente Amplio dicen que Kast y los Republicanos son fascistas y que su propuesta de Nueva Constitución es un gran retroceso (lo que es verdad), en el Parlamento aprueban leyes contra los trabajadores junto con los “fascistas”. En el fondo, existe un gran acuerdo nacional que va desde el Partido Republicano hasta el PC/FA. Este acuerdo es que hay que mantener el saqueo del país al servicio de 10 familias multimillonarias y algunas transnacionales y para eso hay que desorganizar, confundir y reprimir al movimiento popular y obrero.

La criminalización es un aspecto importante para contener el descontento social, sin embargo, no es el único. El segundo aspecto, como ya mencionamos, es el rol que juegan los partidos del gobierno en las organizaciones de masas de la clase trabajadora.

El rol de las direcciones

Para evitar que los trabajadores se organicen y luchen, los partidos del gobierno mantienen las más importantes organizaciones de la clase trabajadora y de la juventud totalmente domesticadas. El mayor ejemplo hoy es la CUT.

Desde el inicio del gobierno de Boric, la CUT ha priorizado estar en mesas de negociación con el gobierno y el gran empresariado en vez de estar organizando a los trabajadores a partir de sus necesidades concretas. Basta entrar a la página web de la Central para ver sus prioridades. En una nota publicada sobre la reunión del Consejo Superior Laboral, mesa de trabajo compuesta por el gobierno, la Cámara de la Producción y Comercio (mayor gremio empresarial del país) y la CUT, los dirigentes de la CUT “saludan” las propuestas empresariales, diciendo que estas “hacen bien para el país”.10 Las permanentes reuniones de la CUT con el gran empresariado responden a una estrategia del gobierno, orientada por Mario Marcel (Hacienda) e implementada por Jeannette Jara (Trabajo, PC), de aumentar la productividad laboral al servicio de las ganancias empresariales.11 La CUT, debido a la política de sus direcciones, que son de los mismos partidos del gobierno, está completamente subordinada a los intereses de los grandes capitalistas.

Mientras se reúne cotidianamente con el empresariado, la CUT convoca a movilizaciones simbólicas, en horario laboral, para decir que está haciendo algo y que la Central se opone a la derecha y al empresariado. Un ejemplo fue la “movilización” convocada en frente al Consejo Constitucional el 3 de octubre, que reunió a algunas decenas de dirigentes sindicales. Algunas semanas antes la CUT había publicado una nota llamando a crear un “plan de movilización” y conformar un “frente común” frente al “saboteo del proceso constituyente” por la derecha.12 Ningún trabajador vio tal “plan” ni hubo ninguna convocatoria para conformar “un frente común” para generar movilizaciones importantes. Lo que hace la dirección de la CUT es intentar engañar a los trabajadores, diciendo que están luchando, mientras sus dirigentes están sentados en salas confortables tomando café y comiendo galletas con el gran empresariado y el gobierno, manejando enormes cantidades de dinero en “cursos de capacitación” para sus socios. Así, el gobierno y los empresarios dan algunas concesiones a la cúpula de la burocracia sindical mientras ésta cumple su rol de mantener a los trabajadores quietos bajo el látigo patronal. La dirección de la CUT se ha transformado en una burocracia nefasta, que necesita ser barrida por una rebelión de sus bases. Por otro lado, algunos sindicatos y federaciones asociados a la CUT, que tienen dirigentes honestos y combativos, siguen las orientaciones de la Central, pasando horas y horas en reuniones con ministros y secretarios que les prometen llevar sus demandas al Parlamento para que sean aprobadas. Esta forma de “hacer política” viene siendo utilizada por los partidos de la ex Concertación y el PC desde hace 30 años. Su “guion” es muy conocido: prometen realizar reformas, pasan meses elaborando proyectos, presentan sus proyectos en el Parlamento y al final los proyectos son rechazados por la derecha o aprobados totalmente transfigurados, como la ley de 40 horas. Así, ganan tiempo atrapando a los dirigentes sindicales en reuniones de cúpula mientras las bases siguen desorganizadas.

Entendemos que muchos dirigentes sindicales estén haciendo esa experiencia con las direcciones PS-PC en la CUT y el gobierno, sin embargo, les decimos claramente que no lograrán triunfos para la clase trabajadora con esa estrategia. Están cayendo en la trampa del régimen democrático burgués que ha sabido manejar a los hijos de las dirigencias sindicales, en los últimos 30 años, para mantenerlos bajo control.

En el movimiento estudiantil se da un proceso similar. El Partido Comunista y las organizaciones del Frente Amplio han debilitado fuertemente las organizaciones estudiantiles, como la Confech, en la última década, transformándolas casi en cascarones vacíos. Por otro lado, muchos estudiantes que están descontentos con la conducción burocrática de esos partidos buscan alternativas más radicalizadas. El caso de los secundarios de liceos emblemáticos es un ejemplo. Desafortunadamente, muchos estudiantes terminan siguiendo organizaciones de ultraizquierda que lo único que saben hacer es regalar a los jóvenes a la represión estatal. Las organizaciones de ultraizquierda que actúan en los liceos emblemáticos no tienen un plan de lucha y no buscan organizar y unificar a los estudiantes para conquistar sus demandas. Lo que buscan es la adrenalina del enfrentamiento permanente con Carabineros, lo que incluso hace que sectores de la sociedad rechacen y terminen apoyando la represión estatal contra los secundarios. Es necesario construir una nueva dirección en el movimiento estudiantil, una dirección revolucionaria que tenga como objetivo masificar las luchas estudiantiles, organizarlas y unificarlas con las luchas de los trabajadores.

Si hablamos del movimiento de pobladores, la situación no es muy distinta. El movimiento UKAMAU, por ejemplo, que ha jugado un rol importante en movilizar y organizar a un sector de pobladores, hoy es parte del gobierno de Boric. Su principal dirigenta, Doris González, asumió un cargo en el Ministerio de Vivienda. Esto ha hecho que muchos pobladores sean dirigidos a apoyar al gobierno, realizando acciones vergonzosas como la última manifestación en apoyo al ministro Carlos Montes (PS), acusado de corrupción.13 Mientras el gobierno y la ultraderecha aprueban una ley para criminalizar las tomas de terreno, Doris González se pasea por reuniones con grandes empresarios y por los pasillos de los lujosos ministerios.14

¡Es necesario acabar con el inmovilismo! ¡Por un plan general de luchas!

Este domingo, 17 de diciembre, la clase trabajadora y la juventud debemos ir a votar EN CONTRA de la Constitución de los Republicanos, que es un retroceso para el país, como explicamos acá [poner artículo]. Sin embargo, como hemos dicho repetidas veces, no basta solo con votar. Es necesario acabar con el inmovilismo de la clase trabajadora y la juventud. Es necesario presionar a las direcciones sindicales, estudiantiles y populares a que rompan las mesas de diálogo con el gobierno y el empresariado y prioricen la organización y lucha popular.

Debemos trabajar en un pliego de demandas partiendo de las necesidades reales y concretas de la clase trabajadora y la juventud, con el objetivo de crear un plan de movilizaciones que nos permita avanzar en conquistar esas demandas. La CUT debe organizar una campaña nacional en contra del cierre de las empresas de la Industria nacional y garantizando trabajo estable para todos . No podemos permitir que se cierren más empresas, se realicen despidos masivos. El trabajo que garantice la subsistencia de las familias es la condición básica de vida para cualquier trabajador. Debemos exigir que el gobierno estatice las empresas amenazadas de quiebra, como la Siderúrgica Huachipato y la cementera Polpaico, tomando medidas para garantizar el empleo de los trabajadores y la defensa de la industria nacional. En el caso de los despidos masivos, la CUT y los sindicatos tienen el deber de convocar movilizaciones para defender el empleo y la precarización de la vida.

Para acabar con la cesantía, es necesario crear un Plan de Obras Públicas que permita construir cientos de miles de viviendas para acabar con el déficit habitacional y generar empleo para los trabajadores de la construcción e informales. Por otro lado, es necesario reducir la jornada laboral a 40h de forma inmediata, sin reducción de sueldo, para que más personas puedan trabajar, aumentando el sueldo mínimo a 700 mil pesos de manera inmediata.

Para defender la salud y educación públicas, es necesario nacionalizar el cobre y el litio y ponerlos bajo control de la clase trabajadora y el pueblo, para que se decida democráticamente qué hacer con los recursos generados por la explotación mineral. Las Isapres deben desaparecer y las clínicas privadas y laboratorios que no tengan condiciones de seguir funcionando deben pasar a ser parte del sistema público de salud.

Las organizaciones de la clase trabajadora y la juventud deben rechazar todas las medidas criminalizadoras del gobierno de Boric, como la ley anti-tomas, la ley Naín-Retamal y el Estado de Excepción en la Araucanía. ¡Por la libertad de todos los presos políticos chilenos y mapuche! ¡Por la libertad de Héctor Llaitul! y por la Anulación de todos los juicios-Montaje contra Comuneros!

Por último y no menos importante, hoy está en curso un genocidio en Palestina que debe ser repudiado por todas las organizaciones de la clase trabajadora. Es fundamental que la CUT, los sindicatos, federaciones, organizaciones estudiantiles y los movimientos sociales en general se sumen a la lucha en solidaridad con Palestina y por la ruptura de las relaciones comerciales, políticas y militares de Chile con Israel.

Es necesario construir un partido revolucionario en Chile

Para llevar este programa a los sindicatos, organizaciones de pobladores, mujeres y juventud, es necesario construir un partido revolucionario con los mejores activistas de cada sector. Los partidos reformistas y la derecha demuestran a cada día que son incapaces de solucionar los problemas del pueblo trabajador. En Chile es necesario hacer una revolución que barra con los políticos corruptos al servicio del empresariado y ponga el poder en manos de la clase trabajadora y el pueblo pobre. Solo con una revolución socialista será posible acabar con el saqueo del país, poniendo las riquezas nacionales al servicio de la mayoría de la población trabajadora y planificando la economía para acabar con la lógica irracional del mercado capitalista, que solo sirve para enriquecer a los multimillonarios.

Hoy más que nunca debemos sacar conclusiones de lo que pasó en nuestro país desde el 18 de octubre. Hicimos enormes movilizaciones de masas que terminaron siendo canalizadas a la vía muerta de la democracia burguesa, que es completamente controlada por las familias más ricas de país. No tenemos dudas de que Chile volverá a explotar más temprano que tarde, debido a las contradicciones sociales que se acumulan. Sin embargo, en ese momento, debemos tener un fuerte partido revolucionario con inserción en los principales sectores de la clase trabajadora y la juventud que permita conducir las movilizaciones hacia la derrumbada de los gobiernos capitalistas y de su democracia.

¡Invitamos a los activistas que creen en este programa a que vengan a construir el Movimiento Internacional de Trabajadores!

1 Ver: https://www.latercera.com/pulso/noticia/grandes-del-retail-disminuyen-en-5702-sus-dotaciones-de-trabajadores-en-chile-en-el-ultimo-ano/SYYLZZKD6ZBHLMLJ2KZCBHSF7Y/

2 Ver: https://www.youtube.com/watch?v=cRsJGBV1xRk&ab_channel=CNNChile

3 Ver: https://deficitcero.cl/uploads/biblioteca/Minuta_EstimaciondelDeficit.pdf

4 Ver: https://www.youtube.com/watch?v=SNPHVQKbpJ4&ab_channel=CNNChile

5 Ver: https://www.youtube.com/watch?v=FibzYSfBtkA&ab_channel=CNNChile

6 https://www.infinita.cl/infinita-te-explica/2023/10/25/crisis-educacional-que-esta-pasando-en-la-region-de-atacama.html

7 Este tema lo desarrollamos en otro artículo. Ver https://www.vozdelostrabajadores.cl/crisis-en-las-isapre-la-enredada-madeja-del-negocio-privado-que-hace-tambalear-todo-el-sistema-de-salud-i-parte

8 Ver https://www.vozdelostrabajadores.cl/que-podemos-esperar-del-gobierno-boric

9 Ver https://www.diarioconstitucional.cl/2023/02/04/ley-n-21-542-sobre-infraestructura-critica-fue-publicada-en-el-diario-oficial/

10 Ver: https://cut.cl/propuestas-del-consejo-superior-laboral-le-hacen-bien-al-pais/

11 Ver https://www.gob.cl/noticias/conozca-los-alcances-de-la-agenda-de-productividad-anunciada-por-el-gobierno-para-impulsar-el-crecimiento-y-dinamizacion-de-la-economia/

12 Ver https://cut.cl/declaracion-publica-27-de-septiembre-central-unitaria-de-trabajadores-as-cut-chile/

13 Ver https://www.cnnchile.com/pais/montes-megafono-apoyo-manifestacion-caso-convenios_20231205/

14 Ver https://www.cgai.cl/home/2023/11/22/doris-gonzalez-secretaria-ejecutiva-de-condominios-del-ministerio-de-la-vivienda-conversa-con-el-colegio-de-administradores/

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